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Estados miembros y ONG condenan en la ONU-Ginebra aplicación de medidas coercitivas unilaterales

Expertos y representantes de Estados miembros y de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) coincidieron este jueves en rechazar la aplicación de medidas coercitivas unilaterales de un país a otro, debido a su clara violación del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, en tanto respaldaron la iniciativa de elaborar una propuesta de declaración universal de la ONU sobre los efectos negativos de estas acciones injerencistas.

Las posiciones se expusieron durante el Panel Bienal sobre Medidas Coercitivas Unilaterales y Derechos Humanos, en el marco del 42° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que se da cita en Ginebra, Suiza.

El reconocido sociólogo, economista y exrelator especial de la ONU para la Alimentación, Jean Ziegler, aseguró que “las medidas coercitivas unilaterales matan, violan los derechos económicos, sociales, culturales y políticos de la población”.

Apuntó que como consecuencia de estas medidas, además de otros factores, desde 2017 el hambre ha aumentado en el mundo: “871 millones de personas son infraalimentadas en modo grave y permanente, consumen menos de 2.200 calorías (…) Las sanciones contribuyen a que aumente la masacre cotidiana que es el hambre”.

En referencia al caso venezolano, cuyo pueblo y gobierno son víctimas de un criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por la administración estadounidense de Donald Trump; Ziegler recalcó que su economía está siendo destruida, “si cae el PIB, el Estado carece de la posibilidad de importar suficientes alimentos para la población y aunque tuviera el dinero, no puede pagar, porque ha sido excluida de los mecanismos de pagos internacionales”.

Asimismo, el representante de Angola expuso que el Grupo Africano reitera que esas prácticas son contrarias al derecho internacional, el derecho internacional sobre derechos humanos, la Carta de la ONU y los principios que rigen las relaciones pacíficas entre Estados, además del derecho de los pueblos a la autodeterminación, por lo que instan a los Estados a no aprobar medidas de esta índole.

Dijo que estos debates son “una buena manera de acabar consiguiendo una Declaración de la ONU sobre los efectos negativos de las medidas coercitivas unilaterales”.

El delegado de la Federación de Rusia, en su intervención, enfatizó que su país “no considera aceptable” la aplicación de medidas coercitivas unilaterales para presionar a países y sus poblados, porque “conculcan los derechos y libertades fundamentales y las normas reconocidas del derecho internacional. La experiencia ha demostrado que no son eficaces y se corre el riesgo de agravar los enfrentamientos entre los Estados”.

Precisó que constituyen una medida extremísima solo aplicable con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU para eliminar una real amenaza contra la paz y la seguridad internacionales. “La iniciativa para elaborar un proyecto de declaración de la ONU sobre los efectos negativos de las medidas coercitivas unilaterales en el ejercicio de los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo, merecen nuestra atención”, acotó.

De igual forma, el representante de Malasia abogó por que cesen estas prácticas, “los Estados deben resolver sus contenciosos de forma amistosa, mediante el diálogo y la negociación”.

El vocero de Irak, país víctima de acciones de este tipo por más de 12 años, subrayó que rechazan categóricamente “cualquier formar de sanción o medida de coerción, puesto que éstas no generan más que efectos negativos para los más vulnerables y dan pie a más violaciones de los derechos humanos, incluyendo el derecho a la dignidad y a la vida. Apoyamos el llamado del Relator Especial para elaborar una declaración universal sobre los efectos negativos de estas medidas”.

Sudán consideró que la imposición de medidas coercitivas unilaterales va en contra de la Carta de la ONU y que la experiencia ha señalado que dañan a los ciudadanos, a sus familiares, a la vida cotidiana, salud, alimentación, entre otros servicios esenciales. “Mi país pide a la comunidad internacional que vele porque haya un sistema para impedir estas acciones y que no puedan practicarlas países contra otros”, agregó.

En la misma dirección, el delegado de Belarús rechazó estas acciones debido a que violan el derecho internacional, el derecho internacional humanitario, la Carta de la ONU y las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados. “Las medidas coercitivas unilaterales tienen incidencia directa e indirecta sobre millones de vida”, alertó.

Otros países miembros que condenaron la aplicación de acciones de presión unilateral de un país a otro fueron la República Democrática Popular de Corea, Irán y Palestina, además de los representantes de las ONG Centro de Estudios sobre la Juventud e International Human Rights Association American Minorities.

Estados miembros y ONG condenan en la ONU-Ginebra aplicación de medidas coercitivas unilaterales
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